sábado, 22 de mayo de 2010

A ti, mujer...


Ya no eres niña mujer,
eres el fruto prohibido,
eres quien ha de querer.
Corazón con su latido.

Conservas aquella belleza
con la que de niña contabas,
has vivido amor, tristeza
y has estado enamorada.
Has derrochado cariño,
has demostrado por nada
que tu amor por ese niño,
Ilumina tu mirada.

Has descubierto un tesoro,
has compartido tu almohada,
diste amor como el oro,
cual diamante es tu mirada.

Mujer que tanto me has dado,
dame tu sombra y tu aliento,
que me harás feliz a tu lado
y juntos, pararemos los vientos.
Porque el amor es tan grande,
que cambia los fundamentos.

Comparte el tesoro conmigo,
quiero sentirte a mi lado.
Por siempre seré tu amigo.
Por siempre ese aliado
que en ti no veré tu vida
ni miraré ese pasado.
Sólo sabré lo que anida
en el presente y a tu lado.

Európides

domingo, 9 de mayo de 2010

Otro martes sin ti...


Otro martes…
Otro martes sin ver a mi amor.
Pero sigo buscando la esencia
que me entregue ese calor,
que me acerca a tu presencia.
Y que haga olvidar tu ausencia.
Eso calma mi dolor

En el olvido estaba, pero sin ti.
Sentí que estabas muy cerca.
Estabas muy cerca de mi.
Al igual que aquel martes
que sin tenerte allí estabas,
porque no podrás negarte,
a darme lo que perdí.
Estar contigo un instante
como cuando antes me amabas
para mi sería bastante
y bastante lo merecí.

Y hoy es martes, otro martes...
Como aquel martes,
aquel martes que te di,
y que sentí que añorabas
desde cuando que te perdí.

Vuelve, vuelve conmigo mi amor,
que hoy es martes y aún te quiero.
Calma con tu vuelta mi dolor
que hoy es martes y aún te espero.

Európides