martes 2 de junio de 2009

Mi vida sin ti...


Yo nunca había conocido
a una mujer tan hermosa,
ni había regalado una rosa
con tan bello colorido.

¿Es que ya ni su recuerdo.
es que ya ni su dulzura,
ni siquiera mi amargura
me recuerda que la quiero?

¿O es el miedo de sentir
que he perdido la alegría
que no puedo ni vivir
al saber que no eres mía?

¿Es posible mi sufrir?
¿Es posible mi llorar?
¿Es que tengo que morir
para poderme curar?

Európides

viernes 17 de abril de 2009

Amigos


Amigos

A veces me pongo a pensar
en personas, en amigos,
amistades que son cuerdas,
amistades que son hilos.



Que si tensas esa cuerda
no se rompe, sigue tiesa
sigue recta, sigue ilesa
y la guardas, no se pierda ...


Valiosa pero extensa,
no la otra, que está en vilo,
que se rompe con mirarla,
pues no es nada, sólo un hilo.


Que sería mejor tirarla
y olvidarte de ese amigo,
que te vende por liarla
no la cuerda, ni ese hilo,
la amistad que le donaste,
la amistad que regalaste
a ese ser, un mal nacido.


Cuerdas hay que guardar,
nada de hilos, que esos rompen,
para siempre conservar
a los que nunca nada esconden.


Los que dan todo por nada
los que siembran y recogen
los que de cuerdas te eligen
los que de hilos te escogen.


Y esperando tu llamada,
acudirá sin tardanza
como siempre, sin medida,
ganando tu confianza,
tu amistad, casi perdida,
que perdida será añoranza
o siempre estará contigo,
pues siempre estará en tu vida
y será siempre eso, siempre...
Siempre será tu amigo...
Európides

martes 27 de enero de 2009

Repaso a "un poeta chileno"


No suelo hacer sátiras en contra de nadie, pero este caso es una excepción de un señor que insultó, que arremetió contra el Reino de España, contra su integridad territorial y en favor del terrorismo, por lo que no me dejó otra opción que dedicarle unos minutos para inmortalizar su indigno proceder.


Repaso a "un poeta chileno"


En justicia no le admiro

por su forma de entender,

nefasta y que sin motivo

se dedica a ofender.

Pierde la razón por las formas,

con insultos por doquier,

tratando de cambiar las tornas

con muy triste proceder.


No aceptó mis consejos

que le daba por su bien,

de que cuestiones de lejos

y otras de cerca también,

tergiversa sin complejos,

sin razón y sin sostén.


Mírese en un espejo

poeta que cae con su lema,

que habla cuando no sabe

cual mapuche monotrema.

Pues ni sabe si es un ave

Aunque otra cosa si sabe:

El insultar como nadie,

con tal de cambiar de tema.


Arregle su vida primero,

saque su piedra del ojo,

no se porte cual despojo,

agudice con esmero,

no balbucee a su antojo,

no malgaste su tintero.


Barbaridades ya ha dicho

como aceituna es de parra,

por no saber lo que narra

y poniendo en entredicho,

como al que clavo se agarra

un mal poeta y mal bicho.


Maturrango me ha llamado

y lo acepto de buen modo,

pues a veces cambian las tornas

para quien conserva las formas.

No me siento ni insultado.

Y más viniendo la afrenta,

de un poeta que alimenta,

calumnias de incontrolado,

engañando con su ventas

al señor que le ha comprado.


No me hable de chilenos,

que recuerdo las Malvinas,

traicionasteis con veneno,

prestando las bases y apoyo

en actitud muy mezquina,

traicionando a tu vecina,

cavando un malicioso hoyo

para enterrar a Argentina.


Európides

viernes 16 de enero de 2009

Vicente Ferrer, ejemplo de vida y persona.

Vicente Ferrer, ejemplo de vida y persona.
Con mi agradecimiento por su labor, a la persona que más admiro en el mundo por su derroche de generosidad y amor hacia los demás.


En un bosque sin entrada
sin sendero, ni camino,
abrió paso y el destino
de personas que sin nada,
padecían en sus vidas,
careciendo de recursos,
de trabajo y de morada.


No tenían pertenencias,
de abandono sí gozaban,
ya nadie seguía su curso
pues a nadie le importaban.

¿Quien abrió senda y camino?
¿Quien comparte y todo dona?
¿Quien dirige aquel destino,
ha buscado un buen padrino
y ha salvado a una persona?



Una persona entregada,
bondadosa, desprendida,
dando amor y dando vida,
dando a todos su comida,
dando su vida por nada.



Anantapur, zona olvidada,
nadie quiso tu querer,
nunca nadie te ha querido
como Vicente Ferrer.



Tu Fundación es testigo,
tu trabajo y obra ejemplar,
has dado muestra y motivo
siempre has sido aquel amigo
que disfruta al ayudar.

Ejemplo te han de llamar,
por tu vida y tu constancia,
generoso en abundancia
que te quitas para dar.



Seguid su ejemplo de vida
su andadura y sus ideas
sus trabajos y sus tareas
su gran obra conocida.



Sigamos por su camino
y la senda que él abrió,
fue el primer padrino
y su vida a todos dio.




Európides

martes 13 de enero de 2009

Fuera y dentro de ti.



Estando fuera de ti siento
tu tacto, tu piel, tu mirar,
tu forma, tu movimiento
tu risa, tus pasos, tu andar.


Siento tu tacto, siento tu piel,
tus rasgos, tu voz, tu risa,
tu pelo al roce de la brisa
siento tu boca como la miel.



De estar en ti, deseo siento,
de estar muy dentro,
cerca y dentro de ti.
Si no te veo, yo te invento,
sólo oirás el lamento
por el beso que perdí.



Tu voz será mi alimento
y tus latidos sin parar,
sirven como sustento
y llevan el condimento
que me llega a enamorar.


Európides

domingo 11 de enero de 2009

Sufrimiento



Esas lágrimas caídas, derramadas,
esa mirada triste, arruinada,
amarga pena que arrastra en vida,
ese desprecio en su mente perdida
y en su lecho, hundida en su almohada.


Rota estaba su sonrisa,
rota estaba su mirada
ya ni siquiera la brisa
le acaricia en su morada.



Ya no quiere vida larga,
vida triste. sin sentido
esa pena que le amarga
por ese amor que ha perdido.



Ya no hay risas, no hay consuelo,
hay vacío, no hay sosiego
no hay sentido, no hay apego
ya no hay nada, solo anhelo.



Mis lágrimas a las suyas se unieron,
una gota caída nos calma,
junto a un mar de besos se fundieron
y nuestros llantos por fin se perdieron
liberando por fin nuestras almas.





Európides

viernes 9 de enero de 2009

Falsa esperanza



Una puerta he cerrado de mi vida
y con pena por saber que está cerrada,
intentando abrir ventanas sin salida,
para ver si me encontraba su mirada.



Su mirada me decía que era mía,
pero viéndola mirarme yo callaba
y mi mente sin querer ya intuía,
que a mi, no era ya a quien amaba.



Sus palabras me mentían y engañaban.
y soñaba con que aquello fuera cierto,
pero al pronto mis ideas despertaban
y decían que su amor ya estaba muerto.



Hace tiempo se marchó de madrugada
y esa pena me destroza y me derrumba,
el averno que me lleva hasta mi tumba,
pues mi lecho sigue frío sin mi amada.



Es muy triste vivir solo, sin su aliento,
sin su risa, sin sus labios, sin deseo.
Si con verla es suficiente y me contento,
ya no muero si despierto y a ella veo.



si volviera, esa puerta no abriría,
abriría algo más que el firmamento,
terminando ya por fin mi sufrimiento
y encontrando para siempre la alegría.

Európides

martes 6 de enero de 2009

Amores de luna



Tú que con tu luz iluminas
que das brillo y no calor,
que desde el cielo dominas
con destello y resplandor.


Tú que alumbras las esquinas
lo escondido, los rincones,
y con tu fuerza eliminas
desamores a millones.


Cuando alumbras por la noche,
más te sientes admirada
por amantes, sin derroche,
que por ti no pierden nada,
pues aportas ese broche
de una vida enamorada.


Cuando yo te digo luna,
es que al mirarte te digo,
que no quiero más castigo,
que quedarme sin ninguna
si no me quedo contigo.


Entonces vente, ven mi luna
vente entonces conmigo,
ilumina, llena mi laguna,
sólo esta noche, sólo una...
Seré tu amante y tu amigo...


Európides

domingo 4 de enero de 2009

Dudas de amor

Sinceridad, va siendo hora

De que cuando veas la luz,

no te quedes tan inquieta,

aunque sea cegadora.


Adivino que tan bien queda

la rosa en invierno,

el clavel en otoño

como luna en primavera.


Haya luz en las estrellas,

mirándolas con pasión,

romántica y verdadera

como en los ojos de ella.


Sigue la polvorienta senda

antes de llegar a ver,

lo que para ti ha de querer

persona que no te convenga.


Inquietud constante, te diría:

No me aflijas la esperanza,

ha llegado la añoranza

del amor que se perdía.


Límites inalcanzables de locura,

yo que siempre pienso en ella,

he cerrado mi dolor,

he quedado sin su amor,

he perdido hoy mi estrella.

¡Que me mate mi amargura!

Európides

viernes 2 de enero de 2009

¿Qué es poesía?

¿Qué es poesía?
Es melodía, canción,
belleza, encanto, simpatía...


¿Es quizás el amor, la pasión
que el mar muy cerca me traía?


¿O una ola espumosa
que al verla yo creía
estar oliendo una rosa
a horas tempranas del día?


¿Es preocupación constante
o problema cotidiano
que entristece al instante
en otoño y en verano?


Dicen los poetas de ello:
Ser poesía no es prosa.
Es del verso lo mas bello,
pues no vemos otra cosa...


Európides

viernes 26 de diciembre de 2008

Juego de cartas


Ni con un poco de moral,
ni con un golpe de suerte,
he podido salir inerte
de este manicomio infernal.

Ni siquiera con audacia
hasta ahora conocida
de un vulgar homicida
escapado de la mafia...


Nunca había recordado
un mal momento en mi ser
por haber llegado a perder
lo apostado y lo ganado.


Es el juego de las cartas
algo sin trascendencia
que sin don ni ciencia,
ni te cansa, ni te harta.


Creo que he sido inconsciente
por dejarme llevar por el juego,
nada arregla desde luego,
perder el tiempo sólamente.


Nunca las volveré a tocar
ni a tratar de encontrarme
al juego, que en vez de darme,
lo que me hace es quitar.

martes 23 de diciembre de 2008

El consejo del viejo

No son flores tan bellas,

no son flores marchitas,

ni son rosas, claveles,

tulipanes, margaritas...



Son las bellas doncellas,

guapas, alegres, bonitas,

que habitan por doquier,

haces bien si las citas.



Ten presente por ahora

que no todo es maravilla

has de saber,

que se te pasan las horas

pensando, cavilando

si la Pepa, la Juana o la Loli

mientras gastas el boli.



Yo ya sé lo que te pasa

te falta decisión

no te vayas a tu casa

vete con la Loli

y aprende la lección.



Si no está en el bar de la esquina,

vete al otro sin pensarlo,

te encontrarás a Joaquina,

su padre es funerario,

que el pobre está que arde

por tener hija tan cuca

que le van los polvorones, panizos

y otra clase de manduca.



La que creo que no te va

es la llamada Dolores

siempre le duele algo,

cabeza , pies nuca

y padece de tendones.



Yo siendo tú pensaría

voy a aceptar el consejo

no sea que una alegría

la cambie por no andar listo

sea por joven y no viejo

por unas cuantas ladillas

como pasó el otro día

al Victor y al Evaristo

y ahora ven de maravilla

apartarse de los conejos.

jueves 18 de diciembre de 2008

La desesperación de Espronceda

Me gusta ver el cielo
con negros nubarrones
y oír los aquilones
horrísonos bramar,
me gusta ver la noche
sin luna y sin estrellas,
y sólo las centellas la tierra iluminar.

Me agrada un cementerio
de muertos bien relleno,
manando sangre y cieno
que impida el respirar,
y allí un sepulturero
de tétrica mirada
con mano despiadada
los cráneos machacar.

Me alegra ver la bomba
caer mansa del cielo,
e inmóvil en el suelo,
sin mecha al parecer,
y luego embravecida
que estalla y que se agita
y rayos mil vomita
y muertos por doquier.

Que el trueno me despierte
con su ronco estampido,
y al mundo adormecido
le haga estremecer,
que rayos cada instante
caigan sobre él sin cuento,
que se hunda el firmamento
me agrada mucho ver.

La llama de un incendio
que corra devorando
y muertos apilando
quisiera yo encender;
tostarse allí un anciano,
volverse todo tea,
y oír como chirrea
¡qué gusto!, ¡qué placer!

Me gusta una campiña
de nieve tapizada,
de flores despojada,
sin fruto, sin verdor,
ni pájaros que canten,
ni sol haya que alumbre
y sólo se vislumbre
la muerte en derredor.

Allá, en sombrío monte,
solar desmantelado,
me place en sumo grado
la luna al reflejar,
moverse las veletas
con áspero chirrido
igual al alarido
que anuncia el expirar.

Me gusta que al Averno
lleven a los mortales
y allí todos los males
les hagan padecer;
les abran las entrañas,
les rasguen los tendones,
rompan los corazones
sin de ayes caso hacer.

Insólita avenida
que inunda fértil vega,
de cumbre en cumbre llega,
y arrasa por doquier;
se lleva los ganados
y las vides sin pausa,
y estragos miles causa,
¡qué gusto!, ¡qué placer!

Las voces y las risas,
el juego, las botellas,
en torno de las bellas
alegres apurar;
y en sus lascivas bocas,
con voluptuoso halago,
un beso a cada trago
alegres estampar.

Romper después las copas,
los platos, las barajas,
y abiertas las navajas,
buscando el corazón;
oír luego los brindis
mezclados con quejidos
que lanzan los heridos
en llanto y confusión.

Me alegra oír al uno
pedir a voces vino,
mientras que su vecino
se cae en un rincón;
y que otros ya borrachos,
en trino desusado,
cantan al dios vendado
impúdica canción.

Me agradan las queridas
tendidas en los lechos,
sin chales en los pechos
y flojo el cinturón,
mostrando sus encantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello...
¡Qué gozo!, ¡qué ilusión!