sábado, 25 de diciembre de 2010

Navidad vida mía


Un año más, un año menos,
paso días de felicidad,
paso días de desvelo.
Paso noches soñando,
noches de pesadillas,
noches de dulces sueños.

Paso tiempo pensando en ti
y en mi pensamiento te encuentro,
tan diferente y tan distante,
que a veces me llenas de luz
y otras me matas por dentro,
fulminante y al instante,
sin sollozo y sin lamento.

Cada año llegas a mi
cargada de ilusiones,
de esperanza, de fuerza y vida,
pero me haces sentir
a veces por situaciones,
que sea alegre o sea sentida.
Llegas sin querer, en mal momento
y como sombra sometida.
 Sometida por la fecha
e impuesta como una flecha
que busca su blanco
y lo encuentra, pues tú Navidad
eres y formas parte de mi vida.

Llega a mi cuando tú quieras
que siempre te esperaré,
impaciente y consciente de que
cada vez que llegas a mi,
cargas mi vida de nuevo,
saco fuerzas y si no puedo
sé que siempre te veré.

Y mi vida sorprendida
con tu impronta llegada,
esperada y muy querida
o muy triste y enojada.

Pero llega hasta mi,
nunca te olvides
de darme esa luz divina
que sin saber donde vives
eres sueño que ilumina.

Llena mi vida y mi ser
de esa luz que da cariño,
la que demuestra su querer
desde un anciano hasta un niño.

Alegría posees y repartes
a todos los que te celebran
y con todos nosotros compartes
buenos y malos momentos,
discusiones sin fundamentos,
abrazos llenos de aliento,
lágrimas de desespero,
lágrimas de sufrimiento,
lágrimas de emociones,
lágrimas sin un lamento
de alegrías de desenfreno
que reflejan mi contento.

Navidad no me abandones,
vuelve a mi siempre que quieras,
que tú tienes esos dones
de sembrar la paz austera,
de sembrar los corazones
de simientes del amor
que agudizan las razones
de acabar con el dolor.

Apartas con tu fuerza la venganza,
el triste odio y la ironía,
nos regalas alabanzas
nos devuelves la alegría.

Navidad, eres esperanza,
formas luz y eres querida,
eres haz de vida mía,
estas llena de bondad,
eres nido y quien anida
repartes fe y felicidad,
porque tú Navidad,
naciste dando una vida.

Feliz Navidad y feliz compañia
de ser querido o amistad
Es Navidad y Navidad,
siempre aún con llanto, es alegría.
Európides

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Café o té


Buenos días caballero.
Buenos días tenga usted
¿Qué le sirvo, té primero
o prefiere un buen café?

Buenos días camarero.
Buenos días tenga usted.
Un momento que lo pienso
y le cuento, siéntese…

Paseando por la calle
hasta a mi llegó el aroma.
Y sin mirar con detalle
el olor casi se asoma...

Yo venía con la idea
de tomar un buen café,
para probar en persona
y en persona darle fe,
que la tensión no perdona
y por eso  pido un té.

Desde luego caballero.
Enseguida lo tendrá.
En su mesa ¿con tostadas
o mejor con un croissant?

Tomaría camarero,
la tostada sin tostar
o mejor sin la tostada,
solo agua a calentar.

Me parece caballero,
que si no quiere café
¿o no tiene usted dinero
o es que trae el sobre del té?

Acertó a la primera.
¡Ay que listo que es usted!
No sé como es camarero
Pues tendría a su merced,
ser un rico banquero,
quizás conde o un marqués.

Pues perdone que le diga,
años llevo, ya lo sé.
Ya me lo dijo una amiga
“Vales mucho tú, José”

Ya no pase por taquilla,
yo le invito a su café,
tostadas con mantequilla
y si quiere, luego un té.
Y mañana en calderilla
o con visa pague usted.

Yo lo acepto de buen grado,
sepa que no va a perder.
Que por cada café tomado
La gente va a comprender
que si no voy a otro lado,
es por sentir el placer
del mejor café probado
nada más amanecer.

Muchas gracias camarero.
Buenos días tenga usted.
Mañana será otro día y espero
pedir y pagar primero
¿O lo dejo a su merced?

Como quiera caballero.
Si mañana paga usted,
traiga dinero, mucho dinero
para beber con esmero
y hasta que calme su sed.

Pero traiga, traiga dinero
que me debe usted el café.

Európides

sábado, 22 de mayo de 2010

A ti, mujer...


Ya no eres niña mujer,
eres el fruto prohibido,
eres quien ha de querer.
Corazón con su latido.

Conservas aquella belleza
con la que de niña contabas,
has vivido amor, tristeza
y has estado enamorada.
Has derrochado cariño,
has demostrado por nada
que tu amor por ese niño,
Ilumina tu mirada.

Has descubierto un tesoro,
has compartido tu almohada,
diste amor como el oro,
cual diamante es tu mirada.

Mujer que tanto me has dado,
dame tu sombra y tu aliento,
que me harás feliz a tu lado
y juntos, pararemos los vientos.
Porque el amor es tan grande,
que cambia los fundamentos.

Comparte el tesoro conmigo,
quiero sentirte a mi lado.
Por siempre seré tu amigo.
Por siempre ese aliado
que en ti no veré tu vida
ni miraré ese pasado.
Sólo sabré lo que anida
en el presente y a tu lado.

Európides

domingo, 9 de mayo de 2010

Otro martes sin ti...


Otro martes…
Otro martes sin ver a mi amor.
Pero sigo buscando la esencia
que me entregue ese calor,
que me acerca a tu presencia.
Y que haga olvidar tu ausencia.
Eso calma mi dolor

En el olvido estaba, pero sin ti.
Sentí que estabas muy cerca.
Estabas muy cerca de mi.
Al igual que aquel martes
que sin tenerte allí estabas,
porque no podrás negarte,
a darme lo que perdí.
Estar contigo un instante
como cuando antes me amabas
para mi sería bastante
y bastante lo merecí.

Y hoy es martes, otro martes...
Como aquel martes,
aquel martes que te di,
y que sentí que añorabas
desde cuando que te perdí.

Vuelve, vuelve conmigo mi amor,
que hoy es martes y aún te quiero.
Calma con tu vuelta mi dolor
que hoy es martes y aún te espero.

Európides

sábado, 13 de febrero de 2010

Amo a la música

La música para mi ha sido,
algo que el corazón anida.
Ilusiones llenas de encanto,
emociones llenas de llanto,
melodías de toda una vida.

Poesía alimentada
de la letra del autor,
dedicadas a la amada
y cantadas al amor.

Porque si sale del alma
enamorar al sonido,
esa paz que has trasmitido
acompasada con calma,
en pasión se ha convertido.

O en la llama que enciende
el paso a lo divertido,
con ese baile que prende
que agudiza tu sentido.

Si te pido música toca.
Pon esa bella canción,
Dame tu aliento, tu boca.
Toma, ten mi corazón.

Európides
(Dedicada a mis amigos Mayo y José GDF, que aman a la música)

domingo, 3 de enero de 2010

Árbol por ti.


Árbol quise ser para llegar con mis ramas a ti.
Para acariciarte con mis hojas,
para darte mi sombra y mi cobijo,
para sentir en mi tallo tus manos,
para darte la más bella flor
y darte, esa mariposa que se posó en ti…

Para sentirme vivo siendo tu libro
y en voz alta me leas a mi…
Y cuando escribas algún poema
o dibujes un corazón, oyendo el tuyo
pensaré que es el mío el que late
y mi savia llegará a tu cuerpo,
mi savia cargada de amor.

Quiero que mi vida sea tuya,
como cuando te apoyaste en mi
y sentí que eras dulce como la miel
que mi corteza se partía
como cuando se eriza la piel.

Algún día seré esa leña cortada
que se acerque hasta tu hogar,
que prendida podrá darte mi calor
y al verme, sonreirás sin pensar
el calor que recibe mi amada,
el calor que regalo a mi amor,
el amor que adivino en tu mirada.

Európides