miércoles, 22 de junio de 2011

Tu cara es un poema





Tu cara es como un poema.
Un poema se refleja en tu mirada.
Tu mirada es como una gema,
gema que dice estar enamorada.

Estar enamorada es sentir.
Sentir, es llegar a padecer.
Padecer, es dejar de vivir.
Y vivir es tener tu querer.

Quererte es llenarme de pasión.
Llenarme de pasión es tener tu amor.
Tu amor es mi mundo de ilusión.
E ilusión es que destruyas tu dolor.

El dolor es un sufrimiento.
Un sufrimiento es perderte.
Perderte sería un lamento.
Y el lamento sería el no verte.

No verte es perder la razón.
La razón me hace seguirte.
Seguirte es darte mi corazón
y mi corazón no te deja irte.

Irte sería cruel, como acabar.
Acabar sería el no amarme.
No amarme es como terminar
y terminar sería el matarme.

Ámame y piérdete en mí.
Siéntete feliz siempre a mi lado.
Clávame la mirada que perdí
y cambia esa vida que te dí.
Despierta a tu corazón desolado.

Y dame tu alma, tu vida, tu querer…
Dame tu luz, dame tu hermosura.
Dame tu sonrisa, la quiero tener.
Dámela, para siempre poder ver,
hasta en una noche fría y oscura...

A. S. Pérez


domingo, 12 de junio de 2011

Soñé


Algunas vidas no tienen dueños
Son vidas vacías, vidas inquietas.
Son personas únicas y discretas,
que solo viven de sus sueños.

Y soñé, que te dejabas querer.
Soñé, que viví la pasión contigo.
Soñé, que siempre te podría tener
Soñé con ser tu amante y ser tu amigo

Que nuestras miradas se perdían
envueltas en un manto de amor.
Que nuestros cuerpos se fundían
apaciguando nuestro dolor…

Que nuestros labios se buscaban
y probaban tan divino manjar.
Nuestras lenguas se entrelazaban
en nuestro interminable besar…

Era, un paraíso que hacía vibrar.
Eran placeres desmesurados y constantes.
Era, lo que me había hecho enamorar
del más preciado de todos los diamantes.

Sentí la vida al tenerla entre mis brazos.
Que el amor, se deshizo de los agravios.
Sentí pasiones al fundirnos en abrazos.
Sentí la gloria al besar esos sus labios.

Su cuello a besarla me invitaba.
Su cuerpo me decía que era mía
Sus labios me decían que me amaba
Su cama con mi amada compartía…

Soñé que al despertar seguía a mi lado.
Su bella sonrisa y su mirada estremecía…
Yo nunca había querido y había amado,
como la quiero y como la amo desde aquel día…

Európides

jueves, 9 de junio de 2011

Delirio de amor


Hay suelto un asesino despiadado
que sin escrúpulos y sin compasión,
irrumpe como un demonio malvado,
apuntando con certeza al corazón.

Destroza sin demora el pensamiento
y con muy malas artes, hace sufrir.
Incide de lleno en tus sentimientos,
hasta que mil veces, prefieres morir.

Aparece cuando menos se le espera,
fijándose en su víctima inconsciente.
Llama que lo derrite como a la cera,
con fuego que lo quema incandescente.

Destruye a quien ama con delirio,
amarga a quien sufre su martirio,
sazona a la tristeza en su declivio,
emana frustraciones sin alivio.

El amor asesino a veces mata.
Atrae los llantos y al dolor lo amena.
Amarra a las personas y desata,
mil tristezas, amarguras y la pena.

La vida  que se oculta con la niebla,
la mente ya no piensa y se te cierra,
el sol que ya no luce en la tiniebla,
oscuro amor que yace bajo tierra .

Európides

domingo, 5 de junio de 2011

Cruel realidad



Pasan los años, el tiempo no para.
Los recuerdos invaden mi mente.
Ese preludio que la vida depara.
Linda niñez, toda la adolescencia,
pasar a ser mujer en la inocencia
protegida por mi querida gente
La gente que siempre me ampara.
La gente que está en mi presente.

La que su vida conmigo compartió
o la que conocí y mantenía su recuerdo.
La que desde muy pequeña a mi me vio
o la que ahora de mayor ya ni me acuerdo.

Personas por las que no hice nada,
otras por las que siempre lo di todo
y que demuestran amor de algún modo.
Y que me quieren sí, abandonada.

Buena soy para ayudarles a cuidar.
Y sus hijos que los lleve a la escuela,
excelente de anfitriona y cocinar.
Y a contar, que por su madre se desvela.

Estorbo es, llevarme de vacaciones.
“Mejor en casa, es muy duro el viaje”.
Ahora no se valoran mis dones
Y se sobra, por exceso de equipaje.

Me invade como las viejas canciones,
aquellas que mal se oyen o mal suenan
aquellas que no tiran y almacenan
las que se guardan en cajones
las que recordarlas hasta apenan,
como un hogar sin sensaciones.

Me siento como una desconocida,
que pudo dar en la vida más amor.
Para todos los que nos dieron la vida
y que ahora pensarlo causa dolor.

Se acerca cada vez más ese día.
Temido porque afloran las penas.
Mi sangre, esa sangre que era mía,
se para y ya no corre por mis venas..

Ese final que decide, firme y cruel,
que te deja para siempre abatida,
que te siega estando viva y sin él,
que te resta y que acaba con tu vida.

Adiós, regalo mi cariño con un beso.
Sola muero y nadie tengo a mi lado.
Viene a por mi el hombre que he amado,
cargado de vacaciones, sin regreso.
Quiero irme de este mundo despiadado.
No me llevo ni el cariño, ya ni eso...


(Dedicado a todos nuestros mayores, que han dado todo y tanto por nosotros...)

Európides