viernes, 23 de noviembre de 2012

El regalo de la estrella




Quiso hacer un regalo una estrella,
sin saber bien a quien se lo daría.
¿Sería una mujer hermosa y bella
o sería alguien que por amor sufría?

A ciencia cierta no lo sabía,
pero buscaba calmar el dolor.
Algún corazón roto habría…
Roto y afligido por desamor.

Largas horas estuvo observando
por si alguien le diera su mirada.
Así vio a una mujer llorando.
Llorando, triste y enamorada.

Esperó mucho tiempo, día tras día.
Y esas lágrimas, no dejaban de caer.
Pero ella, la estrella siempre esperaría,
a que la mirara la desconsolada mujer.

Puso en ella el deseo y la esperanza,
acabando con su llanto y  frialdad.
Acabó su desconsuelo y su añoranza
y la animó con su inmensa felicidad.

Y así fue, que una noche muy oscura,
la mujer buscó el brillo de la estrella.
Y regaló su amplia sonrisa y su dulzura,
sintiéndose más feliz, hermosa y bella.

A.S. Pérez

viernes, 16 de noviembre de 2012

Hubo un tiempo




Hubo un tiempo de felicidad,
cuando la vida se disfrutaba
y todo lo que había se daba
en constante y plena verdad.

Hubo un tiempo de agonía
cuando nada había que hacer
y siempre nos tocaba perder
todo cuanto se daba y ponía.

Hubo un tiempo lleno de esperanza,
cuando nuestros tristes corazones
tenían más de mil y una razones
para llegar a sentir la añoranza.

Hubo tiempo, mucho tiempo
y fue un tiempo que nunca perdí.
Porque el tiempo, ese tiempo,
ese tiempo mío, solo fue para ti.

A.S. Pérez