sábado, 24 de agosto de 2013

Alma herida



Dolida queda mi alma
cuando un corazón afligido
no encuentra nunca la calma.
Y su apagada mirada eleva,
aún sabiendo que ha sufrido.

Dañado queda mi corazón
cuando alguien el dolor lleva.
Y pierde todo, hasta la razón,
por ese amor tan helado y frío,
que al llorarlo, en su alma nieva.

Apagada queda aquella vida
cuando la ilusión está perdida.
Y todo en sí, es disgusto y hastío,
quedando un fuerte dolor y vacío,
al dejar en el alma una herida.

(A. S. Pérez)

viernes, 9 de agosto de 2013

Dolor de abandonado





Como esclavo me vendieron
y ya no estaría encerrado,
ni en una urna mostrado
como muchos allí siguieron.

La alegría de la casa era
y cuánto cariño allí sentía
de diciembre a primavera.
Eran mi familia, mi hogar
y hasta mi amo me quería.

Pronto empecé a molestar
y nunca supe por qué motivo.
Solo quise a todos agradar
y ser como un hijo adoptivo.
Nunca me atreví ni a ladrar.
Fui muy noble y no agresivo.
Ahora me quieren dejar
y ya no sé ni por qué vivo.

Un día muy hermoso de verano
cuando me bajaron de su coche,
pensé que era un juego, fue en vano
y allí esperé, sin ningún reproche.

Pasaban los días y ya no volvían
mientras yo seguía aún esperanzado
mi corazón y el alma se me morían
al verme triste, solo y abandonado.

(A. S. Pérez)