martes, 24 de julio de 2012

Vos burláis


¿Pensáis Vuesas mercedes,
que en saliendo de mi casa,
comiendo higos y pasas,
beneficiome a la Mercedes?

Así es, ¡Voto a bríos!
y apuntando a vuesa panza
con la punta de mi lanza
he de abríos…

Don Jenaro, ¿Vos burláis?
No consiento aquesta afrenta
y en bebiéndome esta menta
u os mato o me matáis.

Id terminando presto
vuesa agua mentolada.
Yo tomaré de aquesto,
vino y afilóme la espada.

Y decidme bellaco y rufián.
Contadme vuesa aventura…
¿La doncella goza cual pan
o se rasga las vestiduras?

Mucho saber queréis Vos.
La doncella sí se esmera.
De mirarla entrome tos
y para colmo carraspera.

Si vuesa merced no me mata
y las cuentas se saldasen,
yo avisole con gusto
y desde aquesta buena mata
cuando las doncellas measen
o al bañarse enseñasen
sus ofrendas y su busto.
Que aquesto, ni se percata…

Marchad pues tranquilo
mal rufián y buen bellaco
que iré afilando mi taco,
id Vos y traedme tabaco
por si acaso me las quilo.

Európides

sábado, 7 de julio de 2012

Todo para nada



¿Para qué vivir…?
Si no vives ni estás conmigo…

¿Para qué seguir…?
Si en la vida sin ti no sigo…

¿Para qué llorar…?
Si llorando, no lloro contigo…

¿Para qué reír…?
Si no río ni ríes conmigo…

¿Para qué estar…?
Si estando no estoy contigo…

¿Para qué esperar…?
Si no espero calor ni abrigo
y nunca nada te pude dar.
Solo fui por siempre tu amigo...

Európides

lunes, 2 de julio de 2012

La luz de tu sonrisa



Amaneció un bello día

y con él llegó la mañana.

La quise disfrutar tanto,

tanto la quise disfrutar,

que sin darme apenas cuenta,

quiso la tarde hacerse notar...



Qué bonita y bella tarde,

qué tarde tan bella y bonita,

que sin darme apenas cuenta

cae la tarde y se lamenta

pues su encanto precipita

y hasta incluso alimenta

a la noche en su empezar.



Qué linda y bella noche,

qué noche más linda y bella,

que me dejó mirar a la luna

y la luna me dejó una estrella

que no dejaba de brillar…



Qué estrella más luminosa…

Qué luz tan brillante ha dejado…

Que hasta se para sin prisa

al verte a ti tan hermosa.

Y para admirarte se espera

acercándose más a tu lado,

al iluminar con tu sonrisa,

más cuando estas a su vera

y se llega a enamorar.


Európides