miércoles, 16 de febrero de 2011

Vida a Cupido


Habéis matado a Cupido
y me llena de dolor
ha quedado sin latido
el garante del amor.

Quitadle esa flecha ahora,
él lo vive con fervor
y mucha gente lo añora,
esperando su favor.

Llenad de sangre sus venas,
dejad que ese amor fluya,
dejad al instinto que influya,
amad al que quita las penas.

Llevad el cariño y el querer,
abandonad la hipocresía,
adorad a vuestro ser,
despertad vuestra alegría.

Cultivad el placer de adorar,
despertad vuestro hormigueo,
mil mariposas que al volar
calman la sed de tu deseo.

De amar sin ser amado,
del amor que no has tenido,
de ese amor no deseado
o que no es correspondido.

Amar sin llegar a ser amado,
es un amor sin sentido,
es un amor fracasado
que no es culpa de Cupido.

Cuida a Cupido ahora,
despierta a su corazón,
es el amor el que añora
que aceptemos su razón.

Y te dirá algo sabio
que quisieras escuchar…
"No esperes ningun agravio
que te quiero ayudar.

Tu amor está cerca, detenido,
quizás esté de camino,
siembra amor, siembra tu nido
y que brote tu destino".

Európides

Alejándome por mí

De nada sirve esconderme,
ni portarme mejor o peor,
de darlo todo en la vida,
intentando ser agradable,
porque nada más verme,
siempre en mi verá un error,
siempre sellará mi salida,
aunque me muestre amable,
siempre llegará el horror.

No lucharé contra corriente,
no defenderé mi mala vida,
no me aferraré a esa gente
que interrumpe mi partida.

Abandonaré, dejaré ese camino,
jamás dejaré que me lastime,
lejos del que no me estime
y lucirá mi nuevo destino,
no esa vida rota, sin camino,
esa mala vida que me oprime.

Abriré las puertas a la razón
romperé todas las fronteras
y veré con quien mi corazón
sienta pasiones verdaderas.

Pasión al encontrar el amor
de quien de verdad me quiera
pasión que me quita el temor
en mi vida verdadera.

Vive tu vida, disfrútala,
aparta a quien no te merezca
y esa, tu vida, desátala
vive con quien te parezca.

Európides

Callar o hablar



A veces por no hablar callo,
otras callo por no hablar.
O encuentro la luz y hallo
el momento de meditar.

Reflexiones de esos temas
de pensar en los demás,
si le importan sus problemas
o los dejan sumar más.

Hazte fuerte y no calles,
deja que tu voz suene,
allá donde te halles,
allá de donde vienes

Deja que sepan y comparte
lo que de verdad piensas,
será tu palabra un arte
y se harán voces extensas.

Sonará entre la gente
por los pueblos y ciudades.
Y hasta que alguien intente
cultivar tus cualidades

Habla sí ¿por qué callar?
y que tus palabras lleguen,
porque puedes mucho dar
sin que nada a ti te entreguen.

Európides

jueves, 10 de febrero de 2011

Tu paso y tu huella



Alguien llega sin anunciarse.
Y guiada sin saber por qué,
sin  saber a donde se dirige
y sin saber a qué agarrarse,
asolada por la duda se rige
y se pregunta  ¿Y ahora qué?

Solo sabe que llegará
allá donde el destino la lleve,
allá donde quiera encontrar
lo que busca y la conmueve.

Algo parecido a cuando llueve,
que a una tarde hace maldita,
que sin querer puede lograr
hacer a cualquiera llorar
o revivir a una flor marchita.

Tal vez busca un simple consejo,
algo quizás desconocido
y que te pueda ayudar.
Es como tú, que has venido
y en tu largo caminar,
por senderos que están lejos,
te sorprende otro  lugar.

Recorres sitios que dicen algo
a tu mente y a tu ser
que es como cuando cabalgo,
Que me llego estremecer.
Ese caballo obediente
que me lleva a donde quiero
y sin motivo aparente,
se detiene en el sendero.
Luego descubro asombrado
que motivo y causa había,
porque mirar ese prado
donde la hierba crecía,
eso no queda pagado
y es recuerdo y vida mía.


Vida que llego a entender,
otras veces al contrario,
no lo llego a comprender
y me salgo de mi horario.
Pero hasta eso a veces gusta
y solo sea por pensar,
que a todo el mundo le asusta
cuando empieza a navegar.


Navegar sin barco, sin mar, ni remos,
sin cruzar tierras ni mares,
sin evitar que crucemos
ni caminos ni olivares.

Sin pequeñas ni grandes olas,
aunque tenga un parecido
a un cometa con su cola
o a ese llanto de un nacido.
O a un temporal que asola
y que al pronto ya se ha ido.

Y pensarás en tu vida
cuando mires hacia el cielo
recordarás tu venida,
tu llegada y tu desvelo.


Porque si a tu paso decides
dejar de tu paso una huella,
aunque ocultes lo que mides,
 si eres frágil o si eres bella,
tendrás alguien que te admire,
aquel que observa tu huella.


(A ti, que al dejar huella, das paso a la inspiración)

Európides