
Ni con un poco de moral,
ni con un golpe de suerte,
he podido salir inerte
de este manicomio infernal.
Ni siquiera con audacia
hasta ahora conocida
de un vulgar homicida
escapado de la mafia...
Nunca había recordado
un mal momento en mi ser
por haber llegado a perder
lo apostado y lo ganado.
Es el juego de las cartas
algo sin trascendencia
que sin don ni ciencia,
ni te cansa, ni te harta.
Creo que he sido inconsciente
por dejarme llevar por el juego,
nada arregla desde luego,
perder el tiempo sólamente.
Nunca las volveré a tocar
ni a tratar de encontrarme
al juego, que en vez de darme,
lo que me hace es quitar.
te he encontrado por casualidad , te he leido, te animo a seguir
ResponderEliminarHola Antonio, gracias...
ResponderEliminarAquí quería poner algunas poesías que me gustan y otras que escrbí hace muchos años y que aún conservo en libretas y notas. Pero con el único fin de tenerlas recopiladas en esta, para mi nueva opción que nos da internet.
Saludos