lunes, 5 de septiembre de 2011

Tu luz



La suave brisa acaricia tu pelo,
si de pronto se te escucha respirar.
Una ola retrocede en su anhelo
y te salpica para oír tu suspirar.

Esa nube que te admira desde el cielo
y mil formas quiere tuyas adoptar,
porque al verte, hasta ella queda en celo,
porque en ella, no se quieran ni fijar...

La tormenta que en granizo se convierte
y que a tu paso solo queda en fina lluvia,
da por hecho que a tu paso el solo verte,
hasta el sol con su reflejo ya te anuncia…

O esa noche cuando quiere asomarse
y que intenta apagarte en un instante,
es la Luna la que dice no acostarse,
para darte una sonrisa más brillante.

Európides

2 comentarios:

  1. Caray que afortunada tu musa a la que dedicas tan bonitas palabras. Amigo deben caer rendidas a tus pies, jajaja.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Hola Carlos, más quisiera yo... jajaja. Como sabes todas las poesías que voy añadiendo son temáticas y parten de situaciones imaginarias, aunque en multitud de ocasiones coinciden con las experiencias personales de muchas personas.

    En este caso se trata de realzar lo que un enamorado siente por su amada o de cómo la ve en relación al mundo que le rodea y en donde los elementos hacen su propio juicio al contemplarla por ser fuente de admiración.

    Saludos.

    ResponderEliminar

Dímelo aquí