martes, 15 de noviembre de 2011

Porque te quiero...



La vida perdí contigo.
El amor a tu lado perdí,
Contigo sentí y te digo,
que sentir dolor, lo sentí...

Ese dolor que alimenta
a quien deja de querer.
A quien vive así, sintiendo
que sin darse apenas cuenta,
siempre solo se atormenta
y su vida va consumiendo,
atado a su  propio ser.

Miento contra mi.
Siento tanta tristeza…
Tanta tristeza y pena…
Cuánto, cuánto sufrí
al perder nuestra alegría…
Y la perdí por perderte…
Mi vida ahora es ajena…
Mi vida ahora no es mía. 
Mi pena ahora es no verte...

Y perdí, perdí un tesoro…
Te perdí y no hay ni dinero,
que pague lo que te adoro,
ni lo que en mi vida muero…
Porque todavía aún te añoro…
Porque todavía aún te quiero...

Európides

4 comentarios:

  1. Duele perder el amor pero ese dolor, al igual que todos, es pasajero.

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  2. Bueno será que los años te van insensibilizando, pero cuantos mas amores pierdes menos van doliendo. Y juro que tanto el primero como el último fueron igual de intensos, pero la vida te curte.

    ¡AH! ya he encontrado a la persona adecuada a quien regalarle la copia que me regalaste para tal fin. Ya te diré quien es cuando le llegue.

    Un abrazo.

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  3. Hola Nell.
    Al parecer el tiempo hace su parte y lo cura todo cuando pasa. O al menos hace que duela menos, aunque siempre estará vivo el recuerdo.
    Besos.

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  4. Hola Carlos. Es lo que dices, que la persona en sí, poco a poco se va curtiendo y se hace como veterana en amores y se viven e otra manera un tanto más fría.

    Pues de lo que dices del libro pues perfecto Carlos.

    Un abrazo amigo.

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