lunes, 2 de julio de 2012

La luz de tu sonrisa



Amaneció un bello día

y con él llegó la mañana.

La quise disfrutar tanto,

tanto la quise disfrutar,

que sin darme apenas cuenta,

quiso la tarde hacerse notar...



Qué bonita y bella tarde,

qué tarde tan bella y bonita,

que sin darme apenas cuenta

cae la tarde y se lamenta

pues su encanto precipita

y hasta incluso alimenta

a la noche en su empezar.



Qué linda y bella noche,

qué noche más linda y bella,

que me dejó mirar a la luna

y la luna me dejó una estrella

que no dejaba de brillar…



Qué estrella más luminosa…

Qué luz tan brillante ha dejado…

Que hasta se para sin prisa

al verte a ti tan hermosa.

Y para admirarte se espera

acercándose más a tu lado,

al iluminar con tu sonrisa,

más cuando estas a su vera

y se llega a enamorar.


Európides

6 comentarios:

  1. Preciosos tus versos amigo.
    Todo un elogio al paso del tiempo de la mañana a la noche y a la belleza de la sonrisa que sabe enamorar.
    Un abrazo.
    Ambar.

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    Respuestas
    1. Hola Ambar, muchas gracias.

      Es un pequeño homejaje a la sonrisa, que no hay que guardarla solo para algunos momentos, sino tenerla simpre dispuesta a aparecer.

      Un abrazo.

      Eliminar

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