
Una puerta he cerrado de mi vida
y con pena por saber que está cerrada,
intentando abrir ventanas sin salida,
para ver si me encontraba su mirada.
Su mirada me decía que era mía,
pero viéndola mirarme yo callaba
y mi mente sin querer ya intuía,
que a mi, no era ya a quien amaba.
Sus palabras me mentían y engañaban.
y soñaba con que aquello no era cierto,
pero al pronto mis ideas despertaban
y decían que su amor ya estaba muerto.
Hace tiempo se marchó de madrugada
y esa pena me destroza y me derrumba,
el averno que me lleva hasta mi tumba,
pues mi lecho sigue frío sin mi amada.
Es muy triste vivir solo, sin su aliento,
sin su risa, sin sus labios, sin deseo.
Si con verla es suficiente y me contento,
ya no muero si despierto y a ella veo.
si volviera, esa puerta no abriría,
abriría algo más que el firmamento,
terminando ya por fin mi sufrimiento
y encontrando para siempre la alegría.
Európides
q lindo = me da penita pero es muy lindo lo q dic
ResponderEliminarsoy lectora de tus poemas y este en particular,es como si me hubieses visto en esos dias tan malos que tuve....pero no importa ya lo supere ....solo es una cicatriz
ResponderEliminarHola Anónimo.
ResponderEliminarSi te has llegado a identificar en parte con este poema, que aunque parece bonito, está cargado de tristeza, está claro que lo has podido pasar muy mal.
Y lo bueno es como dices, superarlo y cerrar esa herida, que la vida da nuevas y mejores oportunidades siempre, aunque a veces, tarden en llegar.
Gracias por pasaros por aquí y por compartir tu experiencia.
Saludos.